viernes, 20 de febrero de 2009

Batman: La Espada de Azrael

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Guión: O'Neil
Dibujo: Quesada
Tinta: Nowlan
Título original: The sword of Azrael ( 1 a 4 USA )


He disfrutado como un enano releyendo este antiguo ( que no anticuado ) cómic del Hombre Murciélago, pues es un claro ejemplo de cómo desarrollar una buena historia sin necesidad de subirse por las ramas ni complicarse demasiado. A mi entender, goza de muchos de los alicientes que hacen que un cómic sea algo más que entretenido, y que pases a recordar con cariño a lo largo de los años.

Lo primero que me gustó y que sigo pensando es de lo más destacable del cómic, es la actitud de detective de Batman. Creo sinceramente que gran parte del éxito de este personaje radica no solamente en que sea un gran luchador y atleta, sinó que además tiene un plus de inteligencia, perspicacia e intuición que lo diferencia de los otros. Casi me he emocionado con las escenas en las que Batman examina el balcón en donde empieza toda la historia, teniendo cura de analizar todos los detalles, y de esta manera conseguir un buen número de pistas. El proceso se va repitiendo a lo largo de los cuatro números que componen la trama, pero es especialmente vistoso en el primero.

También me ha gustado mucho la importancia que tiene el bueno de Alfred en esta historia, pasando de ser además del mayordomo, un ayudante y confesor de primera. La relación que mantienen durante toda la historia con Batman creo que es muy acertada, y humaniza en cierto modo al héroe, alejándolo de esta imagen dura y solitaria que desprende en la actualidad. Además, la "evolución" de Alfred es bastante lógica si tenemos en cuenta que hace ya mucho tiempo que observa a Batman y que aprende de él.

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O'Neil consigue también en pocas páginas, engendrar a un buen malo. Y no me refiero precisamente a que el antagonista de la historia sea blando o caiga bien, sinó todo lo contrario, se muestra como un personaje duro, implacable e inteligente. Quizá el único punto que no ha acabado de gustarme de toda la trama, ha sido la incursión de seres sobrenaturales, que si bien no se han manifestado directamente, afectan sobremanera a la evolución de los personajes. El asunto de Azrael y el demonio Biis, es a mi entender el único punto débil del argumento, ya que aunque sí que es verdad que aportan un plus de misterio, restan al mismo tiempo originalidad.

Por lo demás, estamos ante un relato trepidante, lleno de viajes, acción y personajes extraños que habitan en el linde entre el bien y el mal. Con unos personajes secundarios que pisan muy de cerca a los actores principales de la trama, y que son en algunas partes del relato, más importantes que los mismos protagonistas.

Los dibujos corren a cargo de Quesada, y son una maravilla. Destacaría principalmente la capacidad que tiene para dibujar todas las viñetas de una misma página en perspectivas distintas. Además es un genio en lo que anatomía se refiere y física de movimientos. Vamos, que no tiene desperdicio, si teneis ocasión de leerlo, no os arrepentireis.

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