miércoles, 11 de junio de 2008

Outsiders nº 19

outsiders

Guión: Judd Winick

Dibujo: Matthew Clark

Tinta: Art Thibert

Título original: Outsiders 29-30 USA



Hace ya algunos números que la calidad de esta serie va decreciendo. Si el número anterior resultó ser una historia en donde aparecían los Outsiders del pasado para resolver un problemilla, en esta ocasión nos encontramos a los Outsiders actuales ayudados por un miembro del pasado para resolver "a priori" un problemón que finalmente acaba de la manera más tonta.

Vayamos por partes, el número arranca con el regalo de Arsenal a los demás miembros del equipo de un localizador de muñeca que les permitirá localizarse cuando la situación lo requiera. Esta es la parte del cómic menos mala, porque a partir de esta situación lo que hace el bueno de Winick es presentarnos disparate detrás de disparate.

Para empezar volvemos a encontrarnos con Ishmael Gregor ( Demonio Sabbac para los amigos) que al parecer está tan harto de dominar el crimen que ya aspira a algo más elevado. Casualmente pasaba por allí el casi desconocido Deathstroke que le ofrece la posibilidad de ser el malo más malo de todos los tiempos.

Al mismo tiempo, Los Cinco Temibles ( yo realmente les temo porque tienen una facilidad para incrustarse en las páginas de los Outsiders para nada, realmente fascinante) se reúnen oootra vez para matar a nuestos héroes favoritos. Mientras tanto, Espectro vence al Mago Shazam y revienta la Roca de la Eternidad ( casi ná ), cosa que provoca que los siete pecados capitales escapen y vayan a parar al Demonio Sabbac.

Con este inicio tan demoledor nos encontramos que los Outsiders pillan una llamada de Los Cinco Temibles , llegan hasta el lugar y allí se encuentran de regalo al renovado Demonio Sabbac con todos los pecados capitales para él. Enseguida "los temibles" pasan a ser marionetas del demonio al igual que los Outsiders . . .

¡Tranquilos!, ¡no os preocupéis! porque por allí pasaba Katana con su espada y empieza a plantarle cara al demonio hasta que también sucumbe al nuevo poder de Sabbac. Ante tal desesperación, el pequeño Capitán Marvel coge la espada de ésta (la única arma que puede dañar al demonio) e itenta clavarsela con la mala suerte de que no tiene suficiente fuerza.

Al fin, cuando todo parece perdido, aparece una conocida muerta recientemente resucitada ( estaba cerca, al parecer en las rebajas) que resuelve todo el tinglado en un abrir y cerrar de ojos. Ante tal delirio, Katana pregunta a la salvadora que si no estaba muerta, a lo que la heroina responde: - " Mala hierba nunca muere".

Creo que no hace falta que comente nada, la propia historia habla por sí misma. En cuanto al apartado gráfico ... da igual. I'm sorry.