martes, 11 de agosto de 2009

Conan el Mercenario








Guión: Roy Thomas
Dibujo: Esteban Maroto
Título original: Savage sword of Conan ( 217 a 218 USA )






Algo deben de tener los cómics de Conan cuando consiguen número tras número seguir entreteniendo. Y aunque en determinadas ocasiones las historias se asemejan entre ellas, ( por otra parte es imposible que no suceda) y los patrones son bastante parecidos, en general siempre consiguen mantener una dosis correcta de acción, aventura e intriga, que acaba siendo suficiente para que repitas a cada nueva entrega.

Como no podía ser de otra manera, el tomo que nos ocupa sería un ejemplo exacto del proceder de las aventuras del cimmerio. En esta ocasión, Conan alquilará su espada a la prima de la reina de Khauran, donde se las verá con demonios imposibles, intrigas palaciegas, asesinos y bellas mujeres. Todo ello salpimentado con las justas escenas de acción al más puro estilo "conan", donde Roy Thomas vuelve a hacer gala de su profesionalidad, estructurando perfectamente la historia.

Los lápices corren a cargo de un español con muchos años en la profesión, Esteban Maroto, que va de menos a más y acaba rubricando unas páginas notables. Especialmente me han gustado una doble página que ilustra una escena tìpica de feria, y un primer plano del cimmerio con Shubal, un compañero eventual en esta aventura.

Lo que no me ha gustado es el precio de un tomo en blanco y negro, que contiene dos números y ningún extra. Creo que 9,95€ es un precio excesivo, y aunque sí que el papel es de más calidad y también gozamos de tapa dura, lo que cuenta es el interior, y éste no deja de ser blanco y negro. No puedo dejar de compararlo con la grapa de Conan La Leyenda, y a mi entender el tomo del que hablamos sale perdiendo en todos los aspectos, ya que aunque sí que es verdad que las aventuras de Conan han sido siempre en blanco y negro, una lectura en color se disfruta el doble. En fin, quizá me equivoque, pero yo utilizaría la tapa dura para aventuras especiales o productos destacados, y Conan el Mercenario no es ninguna de las dos cosas.