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sábado, 18 de agosto de 2012

Batman: La Muerte de Oráculo







Guión: Gail Simone
Dibujo: Ed Benes, Pere Pérez, otros
Color: Nei Ruffino
Título original: Birds of Prey (1 a 11 USA)






La Muerte de Oloraculo
, es una tremenda tomadura de pelo. Y arranco así de contundente porque me fastidia que me tomen por tonto. Resulta que hay un grupito de superheroinas que ni pintan ni cortan y que no sirven para nada, que está formado por Canario Negro, la Cazadora, Oloraculo, Halcón (el único hombre, más tonto que un botijo), Paloma y otra rubia que ni recuerdo como se llama. Al parecer, el grupito se hace llamar Aves de Presa y por lo que he visto no deben de vender un puñetero cómic. ¿Qué solución hay al respecto?, pues nada, se coge un buen dibujo de Batman, se mete a portada completa y dentro se endosa la serie de Birds of Prey (¿Aves de Presa?, me molesta ya hasta el nombre) a la espera de que pardillos como yo piquemos y perdamos dinero, salud mental y diámetro de esfinter.

El colmo de todo es que la aventura/s que nos propone el cómic es sosa, cutre e incluso ridícula por momentos. Empieza mofándose del honor de los samuráis, rubricando una trama de inicio que da vergüenza y que desemboca después en la vejación de la figura del Pingüino. Acto seguido viene la resolución a la Muerte de Oráculo, a priori la aventura con más repercusión dentro del Universo DC, pero que acaba con el mismo poco interés como comenzó. Y el desaguisado finaliza con una aventura protagonizada integramente por la Cazadora, que me entretuvo por original y por no ser un baturrillo de chicas de falsa pose y irrisoria dureza. Una historieta sencilla, con dibujo pasable y desenlace original. Aunque bien es verdad que al encontrarse después del desastre previo, con la comparación sale ganando. De todas maneras, si este tomo pretendía ser un ejemplo de cómo realizar aventuras protagonizadas por mujeres, flaco favor se les ha hecho. Gail Simone debería haberse leído la serie de Mística del genial Vaughan.

El dibujo arranca con un suficiente Ed Benes, pero poco a poco va denigrando hasta hacer que la lectura de las páginas se te atragante. Salvaría también de la quema a Pere Pérez, que se encarga de la aventura de La Cazadora; aunque la sensación que más hondo ha calado en mi después de La Muerte de Oráculo, es lo primo que fuí al pagar 20 euros por él. Sin duda y con los tiempos que corren, hay muchas y mejores maneras de invertir esa cantidad. Avisados quedáis.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Batman. The Cult








Guión: Jim Starlin
Dibujo: Bernie Wrighston
Tinta:
Bill Wray





Jim Starlin consigue en este volúmen, lo que ningún otro autor se había atrevido hasta la fecha, quebrar la fortaleza psíquica del Hombre Murciélago. Para tan árdua tarea, se valerá de un villano llamado Diácono Blackfire, cuyo ejército está formado por los parias y sin techo de Gotham City.

El cómic arranca con las innumerables torturas tanto físicas como psíquicas a las que se ve expuesto Batman. El hambre, la desesperación, y grandes cantidades de drogas, conseguirán al final que el Diácono reclute al Caballero Oscuro. Las dudas y devaneos del pobre Batman, así como sus alucinaciones y estados de ánimo, quedan perfectamente explicados y representados en las primeras páginas del cómic. Tanto Starlin como Bernie Wrightson, se lo toman con calma y nos ofrecen todo lujo de detalles, utilizando una narrativa que ilustra de manera majestuosa los tormentosos estados mentales de Batman. Mientras, el Diácono sembrará un caos controlado en las calles de Gotham, en donde los malajes son aniquilados sistemáticamente por las huestes de parias que sirven a Blackfire. De echo, este punto es quizá el más interesante de la obra, pues asistimos a las opiniones de los ciudadanos sobre los métodos y resultados de Blackfire. Tal y como ya sucediera en El Retorno del Señor de la Noche, las pantallas de televisión y los enviados especiales, se tornan protagonistas de excepción y deambulan entre las viñetas ofreciéndonos, como si de una situación real se tratara, todos los detalles sobre los quehaceres del Diácono y de las fuerzas de seguridad.
batman the cult vol 1-10
A partir de ese momento, y con la ya sabida recuperación del Hombre Murciélago, la historia se deshilacha por momentos, y Jim Starlin se ve incapaz de devolverla al estado de seriedad y orden con el que la había comenzado. De manera que todo finaliza con un final previsible, y con una puesta en escena semi-ridícula de Batman a la hora de recuperar el orden. Además, los cachibaches que utilizan el Caballero Oscuro y Robin en la misión de reconquista, me parecieron infantiles y cutres. Casi tanto como el plan ejecutado...
batman-cult-02
Bernie Wrightson, que me encantó en su etapa al frente de Punisher, realiza un buen trabajo, sobre todo en lo referente a las cloacas y túneles de Gotham. Se nota que la temática de terror, de la que se sabe especialista, le influye de manera positiva a la hora de dibujar un entorno caótico, y que puede llegar a inspirar temor. Sin duda, las escenas en las que las huestes de Balckfire persiguen a Batman cuhcillo en mano, por entre pasadizos lúgubres y sucios, son lo mejor del apartado gráfico de toda la obra.

sábado, 9 de octubre de 2010

Batman: El Rastro de la Pólvora








Guión: Ann Nocenti
Dibujo: Ethan Van Sciver
Título original: Batman/Catwoman: Trail of the Gun





Demasiadas veces nos hemos estremecido con la noticia de alguna matanza protagonizada por un joven armado hasta los dientes. Han sido ya muchas las ocasiones, en las que al ver las imágenes por televisión, uno no puede dejar de preguntarse cómo es posible que todavía sigan sucediendo tamañas calamidades. En Europa nos resulta extraño el concepto de "supermercado de armas", nos es difícil imaginar a alguien levantándose una mañana y pudiendo ir a comprar cualquier arma esgrimiendo sólo la mayoría de edad. Al parecer en América es de lo más normal, aunque últimamente sea un tema que gana polémica paso a paso. Así pues Ann Nocenti, que se caracteriza por escribir guiones cargados de denuncia, pone nuevamente el dedo en la llaga acercándonos este atemporal debate mediante la figura del Hombre Murciélago. Lo escalofriante del tema, es que la fantástica aventura que nos propone, tiene demasiado regusto a real.

El argumento-excusa que nos propone Nocenti, es la invención de una nueva arma cuyos proyectiles buscan a su objetivo, de manera que es imposible errar un tiro. Enseguida los principales frabricantes de armas querrán hacerse con ella, así como todo delincuente que se precie o ladrón sediento de fama y dinero. Es ahí en donde se erige la imponente figura de Catwoman, que competirá con las demas bandas de criminales de Gotham para hacerse en el mayor de los tesoros y poder demostrar así que es la auténtica reina de los ladrones. Evidentemente no lo tendrá nada fácil, pues a la ya distinguida competencia deberá de añadir al maestro de detectives, que procurará hacerse con el arma con el fin de que llegue a malas manos.

Nocenti nos sitúa en un estado de nerviosismo social, que provoca que las calles de Gotham se vuelvan más inseguras si cabe, pues mientras la mitad del Hampa intenta hacerse con la famosa arma, la otra mitad almacena armamento con el fin de poder combatirla. Todo ello regado con la reapertura del eterno debate sobre la facilidad en la tenencia de armas en América, y salpicado con ejemplos de desastres domésticos en tal sentido, que bien podríamos haber escuchado delante de nuestros televisores. Así pues la historia de Ann Nocenti nos empuja a una seria reflexión sobre la segunda enmienda de la Constitución de los Estados Unidos, que defiende el derecho de cualquier ciudadano americano de poseer un arma que le permita defenderse.

Es importante destacar, que la total protagonista del tomo es Catwoman, y que Batman juega un papel secundario, actuando más como un símbolo que entrando directamente en la trama. El apartado gráfico es responsabilidad de Ethan Van Sciver, autor que ya me cautivó en Green Lanter: Renacimiento, y que acaba de enamorarme gracias a este tomo. Dejando de lado el echo de que dibuja a la mejor y más sexy Catwoman que he visto nunca, es un artista de las expresiones faciales, tremedamente detallista en las viñetas y además muy arriesgado y espectacular en algunos planos. Definitivamente ha nacido para dibujar .... ....y especialmente a Catwoman.

martes, 10 de agosto de 2010

All Star: Batman y Robin







Guión: Frank Miller
Dibujo: Jim Lee
Tinta: Scott Williams
Título original: All Star Batman & Robin





Me pasó con este cómic lo que creo que ha pasado a la mayoría. Miras los nombres de los autores, Frank Miller y Jim Lee, y no puedes dejar de pensar en cuánto vas a disfrutar leyendo el tocho. Sí que es verdad que los veinte euracos te duelen un pelín, pero piensas: - Qué carajo, por Miller y Lee lo que sea. Buscas tu rincón favorito, del tipo "aquí me leo los cómics que sé que me harán flipar", quitas el plástico lentamente y acaricias las tapas duras de manera libinidosa. Abres el cómic, nunca en un ángulo superior a los noventa grados, y el señor Lee te regala una preciosa mujer en ropa interior hablando por teléfono. Te ríes para tus adentros y piensas: - Sí, sí, el cómic es de Batman, ¿pero a quíen le amarga un dulce?. Y a partir de ese momento,... gatillazo contínuo.

El fracasado director de películas Frank Miller, intenta explicarnos cómo Batman reclutó al pequeño Grayson para transformarlo en Robin. A priori, ese es el argumento principal del cómic. Apoyándose en tal hecho, lo que intenta Miller es dar una versión extremadamente chulesca y enfermiza del Caballero Oscuro. Así pues destroza la idea que todos tenemos del héroe de Gotham, para ofrecernos una versión sádica, ridícula y totalmente plana. Tan patética me pareció, que incluso llegó a ofenderme por momentos. El estilo que utiliza para tal hazaña es el que se le presupone, es decir, millones de bocadillos de pensamiento y repeticiones constantes de la frases pensadas, además de un vocabulario escaso y cutre.

El resto de personajes secundarios tampoco sirven para mucho, pues se profundiza en ellos poco o nada a excepción de Robin, que sale tan malparado como Batman. La versión del chico de doce años que acaba siendo adoptado como consecuencia del asesinato de sus padres, es tan cutre e increíble, como la soberana paliza
que es capaz de dar a Green Lantern con solo dos semanas de entrenamiento
.

De este modo, y teniendo en cuenta que no hay nada reseñable en la historia excepto el malhumor que provoca leerla, falta analizar la labor de Jim Lee, que sigue siendo un gran dibujante y que ha añadido algunos detalles a sus viñetas, pero que no ha evolucionado demasiado desde aquellos antológicos números de la Patrulla-X, que hicieron que se me saltaran las lágrimas. Definitivamente no es reclamo suficiente para petarse veinte euros en soberana bazofia.

Avisados quedáis.

viernes, 11 de junio de 2010

JLA: Otro Clavo







Guión y Dibujo: Alan Davis
Tina: Mark Farmer
Título original: JLA: Another Nail






Podría ponerme pesimista y deciros que el argumento que nos encontramos en "JLA: Otro Clavo" está más visto que el tebeo. Las amenazas requete-cósmicas mega-poderosas que son capaces de destruir no solamente todo el universo, sinó también todo el tejido de la realidad y de las dimensiones adyacentes así como mundos paralelos y planos de existencia diferentes, están ya demasiado utilizadas por los guionistas como para que consigan sorprendernos o generarnos tensión. En definitiva, cualquiera de nosotros ( lectores experimentados y con curtidos traseros entrenados en miles sillones )sabe nada más empezar a leer la historia, que tendrá un final feliz, que los buenos se salvarán y que la brutal amenaza será superada "in extremis" en el último momento. En todo caso, hoy me siento optimista, y aunque todo lo que os he dicho es verdad, el cómic que espero que hayáis tenido entre manos en algún momento, y que sinó lo tengáis pronto, me ha parecido genial. ¿Por qué? Pues porque tal y como comenté en alguno de mis últimos post, Alan Davis nos ofrece un plus de detalles,... y me pirran los detalles.

El esfuerzo de documentación que tuvo que realizar Davis para poder parir esta obra, que por cierto pertenece a las historias Elsewords y que es la continuación de "JLA: El Clavo", ya merece como mínimo que la leamos, pues la cantidad brutal de personajes con la que trabaja puede llegar a abrumar sin que ello nos dificulte el seguimiento de la trama. Un detalle importante de la misma, es que nos es relatada con la ayuda de muchas otras historias paralelas que acaban complementándola, hecho que obliga al autor a estar cambiando de ubicación y personajes cada dos o tres páginas, y que dota de mucho dinamismo al relato. El protagonismo de los actores principales está muy bien repartido, de manera que disfrutaremos de la misma dosis de todos ellos. Otro detalle que me ha gustado, es que al contrario de lo que últimamente parece que se va transformando en una moda, Alan Davis no aprovecha que está explicando una historia fuera de continuidad para cepillarse a algunos de los héroes con la intención de generar interés, sinó todo lo contrario, les respeta, les ubica en el lugar qué corresponde a cada uno, y les controla de tal manera que hace que sus papeles vayan encaminándose necesariamente hacia los roles que cada uno de ellos tiene en la continuidad normal.

Tal y como señalaba al principio, el argumento está más que sobado, pero la manera viva de relatar los acontecimientos, junto con el enmascaramiento del posible culpable y un final épico que contiene alguna escena que ha llegado a emocionarme, suponen un plato suficientemente suculento. Imaginaos unas patatas fritas con huevo, seguro que las habéis comido muchas veces, pero si está bien cocinado no deja de ser un manjar exquisito.

De postre os ofrezco a uno de los tres dibujantes que más me gustan, puesto que controla a la perfección la física en los movimientos, que es terriblemente detallista en todas las páginas, que se sale con las páginas dobles, que es capaz de dibujar a muchos personajes y además dibujarlos muy bien, que domina las expresiones faciales y el físico humano y que además como guinda, dibuja las lineas de seguimiento en los golpes y movimientos. Una gozada gráfica a la altura del más exigente de los comensales. Señores preparen sus servilletas...

Ah, por cierto, también me pareció acertado el formato que eligió Planeta de Agostini para publicar la obra, con tapa blanda que permite abrir el cómic en un ángulo obtuso considerable sin que los puntos de sutura crujan. Una delicia para los psicópatas como yo.

sábado, 26 de diciembre de 2009

Joker







Guión: Brian Azzarello
Dibujo: Lee Bermejo
Tinta: Mick Gray
Título original: Joker






Después de lo bien que me lo pasé con las lecturas de Lex Luthor: Hombre de acero y Batman/Deathblow: Después del fuego, tenía grandes esperanzas depositadas en este núevo número de la dupla Azzarello/Bermejo, y la verdad, es que me ha defraudado un poquito. Ojo! no digo que no sea una buena historia, con un gran dibujo y bastante recomendable, sinó que pienso que el protagonista podría haber sido cualquier otro personaje del hampa y el argumento no lo hubiera notado en lo más mínimo.

Las otras dos historias de estos genios, creo que daban un enfoque distinto y muy personal de los personajes que trataban, especialmente la de Luthor, y creo que de manera subconsciente esperaba lo mismo de Joker. Es verdad que Azzarello nos propone un Joker completamente separado de la imagen que todos conservamos en la retina, con una estética muy parecida a la que disfrutamos en la película de "Dark Knight", pero precisamente en esta ocasión, creo que se distancia demasiado de lo que yo esperaba del personaje.

La historia viene narrada por un tal Johnny Frost, un matón de segunda que acude a recoger a Joker a la salida de éste de Arkham. A partir de ese momento, Azzarello nos narrará las peripecias en las que se envuelven los dos protagonistas, para intentar recuperar el status quo perdido, que el Joker tenía en las calles de Gotham. Hasta ahí todo perfecto, una idea original que iba a venir acompañada de un gran dibujo. El problema es que, exceptuando la multitud de secundarios reestructurados que nos presenta Azzarello, el argumento no consigue recordar en ningún momento a una historia protagonizada por la némesis de Batman.

Personalmente creo que Joker siempre ha sido tratado como un asesino impredecible, cuya principal preocupación es llevar a cabo la neura que padece en ese momento, y no el conseguir un determinado estatus social o económico. Esta nueva visión que nos propone Azzarello, se centra en reclutar sicarios, amasar dinero y gobernar los bajos fondos de la ciudad, dejando en segundo plano el odio hacia Batman.

Sí que me han gustado las revisiones que propone Azzarello de personajes como Pingüino, Enigma o Harvey Dent, y por supuesto, el dibujo de Lee Bermejo sigue rayando a un gran nivel, aunque el entintador le hace un flaco favor en algunas de las páginas.

En resumen, una historia negra que hubiese podido formar parte tranquilamente de las sagas 100 balas o Criminal, y que en esta ocasión aprovecha la figura y el tirón mediático del Joker , para labrarse un hueco privilegiado.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Manhunter nº 8 a 10. ¡Campaaana y se acabó!







Guión: Marc Andreyko
Dibujo: Diego Olmos, Javier Pina
Tinta: Fernando Blanco
Título original: Manhunter 22 a 30 USA






La buena sensación que me causó el número siete de la colección, se refrendó completamente en el número ocho, que además de servirnos una excelente conclusión a la trama "Cháchara psicológica", también nos ayudó a conocer un poquito más de los orígenes de Kate Spencer. Fue a partir de de estas dos notables historias, que empezó un descenso en la calidad de las historias que llevó a la cancelación de la colección poco después. La verdad, es que si analizo fríamente los ingredientes que hicieron de Manhunter una historia de mi agrado, me doy cuenta de que han ido evolucionando bastante bien durante todos los números que ha durado. La vida privada de Kate, la relación de Cam con Dylan, la inclusión de la figura de Obsidian, fueron aciertos de Andreyko que sirivieron para humanizar la colección y que facilitaron sobremanera que cogiera cariño al personaje. Además, exceptuando las últimas páginas del número diez, el dibujo siguió corriendo a cargo de Javier Pina, de manera que la dupla de creadores del personaje aguantaron durante todos los números de la colección, detalle que me parece imprescindible para que una historia se consolide y acabe funcionando. Dicho lo cual, lo que creo que se cargó la colección fueron dos cosas, primero la falta de originalidad en la trama principal, en la que volvía a repetirse una situación con un juicio de por medio, que si bien había funcionado muy bien en las anteriores ocasiones, en ésta estaba destinada al fracaso por la reiteración del argumento y la mala elección de los personajes secundarios. Y la segunda sería la desubicación del personaje protagonista, al que en estos últimos números se le rodea de demasiados súpers, anulando así algunas de las características que lo hacían atractivo.

Siempre he comparado a Manhunter con otros héroes urbanos como Daredevil o Castigador; y de siempre he tenido la sensación de que la inclusión de supers en las aventuras de dichos héroes, les resta tal protagonismo que dejan de ser el personaje principal, para volverse un mero muñeco cargado de defectos que deben ser perdonados o ignorados por el súper en cuestión.

La sensación que me queda después de la cancelación de la colección, es que Andreyko y Pina plantaron el árbol en el sitio correcto, lo abonaron con todo lo necesario para que se hiciera grande y hermoso, pero una vez vino la primera ventada, no supieron que hacer y siguieron con el mismo abono hasta que el árbol fué volviéndose mustio y acabó muriendo. Es una lástima porque la caracterización de este Manhunter era soberbia, se había conseguido también generar una serie de secundarios que podían dar mucho juego, pero no se supo rematar la faena, y he de confesar que este último número español llegó a aburrirme por momentos. En fin, mi cuenta corriente lo agradecerá.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Justicia nº 7 a 12







Guión: Jim Krueger y Alex Ross
Dibujo: Alex Ross y Doug Braithwaite
Tinta: Doug Braithwaite
Título original: Justice 7 a 12 USA





Cuando comenté los primeros seis números de esta imprescindible colección, hubo un compañero apodado Catman que me dijo que los primeros números le habían encantado, pero que después el interés decrecía. Algo de razón no le faltaba, pues sí que es verdad que la segunda mitad de la historia impresiona quizás un poco menos que los números iniciales, pero creo que el motivo radica en que la forma en que Ross y Krueger nos plantean la historia, deja el listón tan alto, que resulta arto complicado poder seguir con tanta intensidad. En todo caso, es necesario apuntar que estos últimos seis números también son muy buenos, y que sólo están un pelín por debajo de los iniciales.

Una de las cosas que más claras me quedan leyendo Justicia, es el papel tan importante que juega Green Lantern en el Universo DC. Nunca hubiera imaginado que tuviera tanto poder y que pudiera llegar a ser tan resolutivo. Otro de los personajes que me ha sorprendido es Aquaman, al que nunca había llegado a considerar a la altura de los demás miembros de la JLA, pero que en esta ocasión se destapa como un gran héroe. El tercero en subir al podio, como no podía ser de otra manera, es Superman, que vuelve a ofrecernos un recital de poder y de muchas otras características que hacen de él el mejor.

En estos seis últimos números de Justica, los héroes han podido recuperarse del ataque inicial, y se reagrupan para poder decidir los próximos pasos a seguir. También sabremos finalmente quién está detrás de todo y conoceremos el porqué de ciertos comportamientos que en los primeros números podían llegar a sorprendernos. Para resolver todo el embrollo, la JLA contará con la inestimable colaboración de los Metal Men, ocasión que aprovechará Alex Ross para rediseñar los trajes de los héroes de manera espectacular y dejarnos con la boca abierta.

Me ha gustado mucho la personalidad que los autores asignan tanto a Luthor como a Brainiac, dos personajes vitales en la historia y que utilizan los mismos medios, pero con fines distintos. También me ha encantado la escena del túnel con Clayface y Green Arrow, es aterradora. Además también disfrutaremos de mucha acción, que en las manos de Ross y Braithwaite, es sinónimo de espectáculo desde la primera a la última página. De echo, contar con estos dos monstruos del dibujo, asegura un mínimo de entretenimiento visual independientemente del desarrollo de la historia, ya que cada página se convierte en una obra maestra repleta de detalles, y con un estilo único. Quizá la pega de la historia, por ponerle una, es que no está pensada para que personajes que no sean muy poderosos cojan protagonismo; así pues, iconos como Batman o Green Arrow no acaban de destacar por nada.

En todo caso, hablamos de una lectura prácticamente obligatoria, que es una delicia para la vista, y que aunque no destila originalidad, goza de un desarrollo muy interesante.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Batman/Deathblow: Después del fuego





Guión: Brian Azzarello
Dibujo y Tinta: Lee Bermejo
Color: Grant Goleash
Título original: Batman/Deathblow: After the fire



El tándem formado por Brian Azzarello y Lee Bermejo funciona a la perfección. Cualquier historia que se proponen contar, resulta ser un éxito. La manera de narrar historias de uno, encaja a la perfección con la forma de dibujarlas del otro, y además, si el relato requiere ambientes oscuros, tétricos y callejeros mejor que mejor. El personaje ideal para este tipo de historias, no puede ser otro que el Hombre Murciélago o Deathblow, y si resulta que están juntos, la combinación es irresistible.

Azzarello es un maestro de las historias urbanas, y vuelve a demostrarlo en esta ocasión, en la que Batman deberá de buscar a un asesino pirómano muy escurridizo. Muy pronto se dará cuenta de que además de las dificultades propias de la “caza”, hay otros oscuros factores que retrasarán la investigación más de lo deseado. Un vez encontrado el hilo del qué tirar, el Hombre Murciélago descubrirá que nada es lo que parece, y que la historia que se lleva entre manos data ya de hace más de diez años. Otro factor a tener en cuenta será la presencia de Deathblow, personaje que creó Jim Lee junto con Brandon Choi allá por los inicios de Image y que pretendía ser una especie de Frank Castle. Ex-militar reconvertido a soldado de las fuerzas especiales, que al parecer se remueve en su tumba para intentar dar caza al pirómano. ¿ O resulta que no estaba muerto ?.

Uno de los factores que más me gusta del trabajo de Brian Azzarello, es la caracterización de personajes y cómo los estudia antes de utilizarlos. De este modo, nos encontraremos con prácticamente todas las facetas de la personalidad de Batman, y también con muchas de las habilidades que tiene y que son menos utilizadas en otros cómics. A saber, capacidad para disfrazarse o su increíble ingenio informático.

Tal y como comentaba antes, Azzarello y Bermejo son al cómic, lo que fueron Tip y Coll al humor, Esteso y Pajares a las películas del destape español, Beckam y la spice pija al mundo rosa o Messi e Ibrahimovic serán al fútbol ( si se me permite ). Bermejo nos regala con unas páginas impresionantes, que te transportan a uno de los Gotham más oscuros que recuerdo. Me resulta difícil destacar algo de su dibujo, pues todo raya un gran nivel, en todo caso, el estilo que aplica a Batman recuerda poderosamente la idea original del personaje, es decir, algo que da miedo. En fin, mejor que lo veáis vosotros mismos. ¡Leedlo!

lunes, 18 de mayo de 2009

JLA: Escalera hacia el cielo

JLAEscalerahaciaelcielo



Guión: Mark Waid
Dibujo: Brian Hitch
Tinta: Paul Neary
Título original: JLA: Heaven's ladder


Mark Waid demuestra en este cómic, que posee una imaginación envidiable, capaz de gestar una historia que exige mucha atención al lector, y que puede llegar a marear debido a alguno de los conceptos utilizados.

El autor aprovecha la historia para remarcar sobremanera la importancia de la comunidad sobre el individualismo, y llega a la conclusión de que la única manera de resolver los problemas y mirar hacia adelante, es trabajando en grupo y apoyándose en los demás. Tal y como comenta Superman en el cómic: “Creando conexiones en lugar de barreras”. La JLA es utilizada como máximo exponente de la unión en frente de cualquier amenaza, por imparable que parezca, gracias a la gran dosis de fe que tienen los héroes por hacer lo correcto. Mark Waid también aprovecha para hacernos reflexionar sobre el viaje que emprendemos después de morir, siempre teniendo en cuenta el prisma fantástico de varios de los principales héroes de la JLA. El de Aquaman me ha parecido especialmente poético.

Y aunque es de recibo comentar la originalidad del argumento, también me parece necesario resaltar lo difícil que resulta llegar a identificarte con la historia. Por una parte creo que la civilización responsable del “pinchito” de planetas, tiene una estética demasiado abstracta, el segundo motivo radica en la colosalidad necesaria para poder representar una nave, capaz de ensartar planetas y ordenarlos en determinada posición. Bryan Hitch cumple con mucha nota con la difícil tarea de dar forma a tanto planeta y artilugio megagrandioso, y de echo creo que ayuda bastante a sobrellevar la lectura del cómic, puesto que hay páginas con un nivel gráfico excepcional. Es una gozada poder ver dibujados a algunos de tus personajes favoritos, por un artista que considero genial. De echo confieso que compré el cómic nada más ver que era él quién lo dibujaba, ya que quedé totalmente impresionado del trabajo que hizo en los Ultimates.

Definitivamente es una historia para los amantes de las aventuras cósmicas, con amenazas superpoderosas, que acaban claudicando en último momento, gracias a alguna de las cada vez más olvidadas virtudes del ser humano. Ahí va mi voto para seguir potenciándolas.

domingo, 10 de mayo de 2009

Batman: Año 100




Guión: Paul Pope
Dibujo: Paul Pope
Dibujo: José Villarrubia
Título original: Batman: Year 100




La historia que nos propone el laureado Paul Pope, se situa alrededor del año 2039 ( 100 años después de la primera aparición de Batman ), en un futuro oscuro completamente controlado por el Estado. La privacidad brilla por su ausencia, todo el mundo está registrado y observado, y la policía ha dejado de ser un cuerpo amable a disposición del ciudadano, para transformarse en grupos de guerrilleros armados con cámaras en el casco y perros con implantes cibernéticos.batmanaño100

Los “enmascarados” también hace tiempo que han desaparecido, y el rumor de la existencia de un Batman, se mezcla con un asesinato nada claro y provoca una caza al hombre en donde se ven envueltos el nieto de Gordon, Robin y un amplio abanico de secundarios.

Paul Pope nos presenta un Batman que poco tiene que ver con la figura icónica que todos tenemos en mente. El Batman de Pope corre, sangra, suda y sufre para salir airoso de las complicadas situaciones que se le presentan. Además, utiliza un nutrido surtido de cachivaches, y se apoya sobremanera en la ayuda que le prestan tanto Robin ( nada que ver con el muchachito de mallas que conocemos ), como una doctora y su hija. Las infraestructuras de este “nuevo” Batman, no se parecen en nada a las del original; y lejos de las grandes mansiones y los mayordomos, el tránsito de la aventura recorre pisos francos y cloacas, ganchos y cuerdas, puntos y vendas.

batmanpopePaul Pope resucita la imagen misteriosa y terrorífica de Batman de tal manera, que incluso los aguerridos soldados del Estado temen a la figura del murciélago. Batman es el único personaje indocumentado de la ciudad, y luchará con todas sus fuerzas para seguir así.

El dibujo de Pope es grotesco, brusco e impreciso, y aunque sí que es verdad que se adapta bastante bien a la atmósfera oscura de la obra, hay algunas viñetas que son prácticamente indescriptibles. Además, utiliza líneas sólidas y semi-burbujas para interpretar los reflejos y las luces, y en lugar de ayudar, en mi opinión lo que hace es ensuciar más la viñeta y dificultar su visionado.

La ventaja de que el guionista y el dibujante sean la misma persona, se nota a la hora de confeccionar las páginas y elegir las perspectivas que mejor se adaptan a cada situación. De este modo, Pope nos presenta una historia muy bien llevada, que goza de todos los elementos necesarios en un buen thriller y que además queda reforzada de manera notable gracias a su peculiar dibujo.

viernes, 20 de febrero de 2009

Batman: La Espada de Azrael

tapa1



Guión: O'Neil
Dibujo: Quesada
Tinta: Nowlan
Título original: The sword of Azrael ( 1 a 4 USA )


He disfrutado como un enano releyendo este antiguo ( que no anticuado ) cómic del Hombre Murciélago, pues es un claro ejemplo de cómo desarrollar una buena historia sin necesidad de subirse por las ramas ni complicarse demasiado. A mi entender, goza de muchos de los alicientes que hacen que un cómic sea algo más que entretenido, y que pases a recordar con cariño a lo largo de los años.

Lo primero que me gustó y que sigo pensando es de lo más destacable del cómic, es la actitud de detective de Batman. Creo sinceramente que gran parte del éxito de este personaje radica no solamente en que sea un gran luchador y atleta, sinó que además tiene un plus de inteligencia, perspicacia e intuición que lo diferencia de los otros. Casi me he emocionado con las escenas en las que Batman examina el balcón en donde empieza toda la historia, teniendo cura de analizar todos los detalles, y de esta manera conseguir un buen número de pistas. El proceso se va repitiendo a lo largo de los cuatro números que componen la trama, pero es especialmente vistoso en el primero.

También me ha gustado mucho la importancia que tiene el bueno de Alfred en esta historia, pasando de ser además del mayordomo, un ayudante y confesor de primera. La relación que mantienen durante toda la historia con Batman creo que es muy acertada, y humaniza en cierto modo al héroe, alejándolo de esta imagen dura y solitaria que desprende en la actualidad. Además, la "evolución" de Alfred es bastante lógica si tenemos en cuenta que hace ya mucho tiempo que observa a Batman y que aprende de él.

central


O'Neil consigue también en pocas páginas, engendrar a un buen malo. Y no me refiero precisamente a que el antagonista de la historia sea blando o caiga bien, sinó todo lo contrario, se muestra como un personaje duro, implacable e inteligente. Quizá el único punto que no ha acabado de gustarme de toda la trama, ha sido la incursión de seres sobrenaturales, que si bien no se han manifestado directamente, afectan sobremanera a la evolución de los personajes. El asunto de Azrael y el demonio Biis, es a mi entender el único punto débil del argumento, ya que aunque sí que es verdad que aportan un plus de misterio, restan al mismo tiempo originalidad.

Por lo demás, estamos ante un relato trepidante, lleno de viajes, acción y personajes extraños que habitan en el linde entre el bien y el mal. Con unos personajes secundarios que pisan muy de cerca a los actores principales de la trama, y que son en algunas partes del relato, más importantes que los mismos protagonistas.

Los dibujos corren a cargo de Quesada, y son una maravilla. Destacaría principalmente la capacidad que tiene para dibujar todas las viñetas de una misma página en perspectivas distintas. Además es un genio en lo que anatomía se refiere y física de movimientos. Vamos, que no tiene desperdicio, si teneis ocasión de leerlo, no os arrepentireis.

tapes

domingo, 18 de enero de 2009

Lobocop. Una parodia bastarda







Guión: Alan Grant
Dibujo: Martin Edmond
Color: Martin Edmond
Título original: Lobocop






Vaaaale, teneis razón. Últimamente me paso de la raya, leyendo demasiados cómics de antes de que nacierais un porcentaje bastante elevado de vosotros. Incluso alguno de estos cómics, pagados con pesetas que siempre serán mejor que los euros de los cojones que están consiguiendo arruinarnos, los compré sin tener ni idea de si eran buenos o de si eran de un autor o dibujante tal o de un personaje cual. Simplemente me acercaba al kiosko con los cuatro duros que podían facilitarme mis padres, no como ahora que cualquier chaval de siete años tiene portátil, iphone y dos mil euros en los bolsillos para pipas o lo que caiga, y elegía por puro azar.

Fue la casualidad o la causalidad lo que me impulsó a hacerme con un ejemplar de Lobocop, en ese momento (cuando no había TDT ni biosostenibilidad ) lo disfruté al máximo. Me divertí sobremanera con un guión sencillo pero intenso, con una historia sin demasiadas pretensiones pero entretenida, y con unos extravagantes personajes que no dejan de ser un cómico reflejo de nuestra deficiente sociedad. Hoy, una semana después de haber disfrutado por enésima vez de una de las películas de ciencia ficción más interesantes de la historia, me he animado a releerlo y he quedado gratamente sorprendido. ¿El motivo?, pues simplemente porque ha vuelto a entretenerme y hacerme sonreir, y tal y como están las cosas, no puedo pedir más.

Tal y como sucede en la película que se parodia, la muerte de Lobo ( por una borrachera bestial ) facilita que la OCS ponga en marcha el experimento que ha de convertirlo en el policía perfecto. La terrible personalidad del Hombre, unida a un cuerpo indestructible de Titanio, proporciona escenas memorables que desembocarán de manera irremediable en la total aniquilación de una ciudad. Y aunque sí que es verdad que un cómic de estas características suele tener un estilo similar y un final parecido, es de licencia remarcar la habilidad que tiene el autor para soprendernos con algunos detalles y gags realmente divertidos.

El dibujo es responsabilidad de Martin Emond, que si bien tiene un estilo demasiado esperpéntico para mi gusto, creo que le va como anillo al dedo para esta historia. Además, me encanta el diseño de Lobocop, ¡El rajado refuerzo de la Ley!.

domingo, 4 de enero de 2009

Justicia nº 4 a 6







Guión: Jim Krueger y Alex Ross
Dibujo: Alex Ross
Tinta: Doug Braithwaite
Título original: Justice 4 a 6 USA





Hubiendo llegado ya al ecuador de la historia, lo único que puedo decir es que todo está de lo más interesante. El plan de Luthor para desbancar a los héroes de la Tierra va cumpliéndose más o menos según lo previsto. De momento ya ha conseguido desacreditarlos, reclamar la atención del público y conseguir una confianza que nadie hubiera creído. El ingenio de Luthor es capaz de organizar a un nutrido grupo de supervillanos y coordinarlos de tal manera que ningún héroe sea capaz de plantarle cara, de momento...

Los héroes en apuros en esta ocasión son Superman, Wonderwoman, Átomo y Flecha Verde. Para poder controlar al primero, Luthor recurre a la combinación más terrorífica de villanos que recuerdo, destacando especialmente a Solomon Grundi y Bizarro, a los cuales Ross da un aspecto y potencial temible. El combate es tan crudo que te obliga a apretar el estómago a la espera de que Superman reaccione y pueda sacárselos de encima.
El otro conflicto destacable es el que mantienen Wonderwoman con Cheetah por una parte y con Hiedra Venenosa por otra, con el aditivo de alguna reacción extraña a manos de Batman y su buen mayordomo.

Jum Krueger y Alex Ross mantienen la tensión durante todas las páginas, pues aunque nos van descubriendo algún que otro secreto, enseguida plantean otros o modifican ligeramente algunas de las relaciones entre villanos que pueden llegar a dar mucho de sí. En mi opinión, caracterizan de manera soberbia tanto a Luthor como Brainiac, y algo me dice que ellos dos seran protagonistas principales en el desenlace de la historia.

Por lo demás, y como he dicho siempre, cada página es una obra de arte que merece ser vista y releída en más de una ocasión. En mi modesta opinión, caben en los dedos de una mano los artistas capaces de realizar un trabajo de calidad tan alta como este.