miércoles, 4 de marzo de 2009

Ultimate Iron Man vol 2 nº 1 y 2. "Cero patatero"







Guión: Orson Scott Card
Dibujo: Pasqual Ferry, Leonardo Manco
Color: Dean White
Título original: Ultimate Iron Man II ( 1 a 5 USA )






Orson Scott
"flipado" Card ha conseguido gracias a esta segunda entrega de las intrépidas aventuras del Ultimate Iron Man, que no vuelva a comprarme nada que venga guionizado por él. Si el primer volumen del hombre de hierro ultimate ya me dejó mal sabor de boca, éste ha conseguido enervarme, aburrirme e incluso plantearme la posibilidad de dejar de leerlo antes de terminarlo, cosa que no he hecho todavía con ningún cómic. No acabo de entender cómo un escritor de ciencia ficción tan reputado, puede guionizar tan mal una aventura que pudiera haber resultado pasable en manos menos famosas. Ni los interesantes dibujos de Pasqual Ferry, consiguen animar esta retalía de despropósitos que además cuenta con un final a la altura de toda la trama, es decir, patético.

He de confesar que cogí los números con cierta ilusión y ganas de disfrutar al fin, de la versión ultimate de Iron Man, ya que en la anterior entrega sólo aparecía en las últimas páginas. Pues bien, el señor Orson se encargó rápidamente (el tiempo que tardan los robots en salir a su primera misión ) de devolverme a la cruda realidad. Cual pesadilla que te asalta a medianoche, desperté de golpe de la ensoñación en la que estaba metido, para darme cuenta de que otra vez iban a dármela con queso. Con todo, no desfallecí y continué con la lectura del primer número esperando que el segundo mejoraría lo otrora leído y ensalzaría al lugar que se merece tanto al personaje como al escritor. Nada más lejos de la realidad, el segundo número resultó peor si cabe que su antecesor, los desmembramientos gratuitos del protagonista seguían sucediendo, y a cada nuevo acto gore, Tony se volvía más insensible y menos impresionable que en el anterior, pudiendo aceptar sin pestañear disparos y explosiones por doquier.

La pesadilla continuó con la alucinante aparición de los nanorobots, y mientras yo me revolvía inquieto esperando que el malsueño terminara, estas microscópias criaturas mecánicas eran capaces de controlar aeronaves o montar máquinas complejas con circuitería digital en pocos segundos.¡ Qué anticuada parecía la armadura Iron Man al lado de tales proezas !. Lejos de mejorar, la tortuosa experiencia empeoró mientras llegaba al desenlace de la historia, fué allí donde el señor Orson Scott Card, acompañado por Leonardo Manco ( al parecer Pasqual Ferry abandonó el barco a tiempo ) rubricó un final a la altura de la más dramática y patética de las telenovelas ( con todo el respeto que me merecen, por supuesto ), dejándome en la retina ciertas imágenes que me han acompañado todavía varios días después de tener la pesadilla.

Pasqual Ferry realiza un trabajo espectacular en lo que al diseño de la armadura se refiere, pero algo parco en detalles a la hora de dibujar los escenarios, pudiendo resultar algo confuso en algunas escenas, en las que se pasa de estar en una ubicación a otra con sólo cambiar de viñeta. Una vez mejore la narrativa, puede llegar a ser un gran dibujante.