jueves, 22 de abril de 2010

La Imposible Patrulla-X nº 23 a 26. Ascensión y caída del Imperio Shi'ar nº 7 a 12.







Guión: Ed Brubaker
Dibujo: Billy Tan, Clayton Henry
Tinta: Danny Miki, Mark Morales
Título original: Uncanny X-Men (481 a 486 USA)






Con estos seis números, que Panini recogió en cuatro cómics siendo dobles dos de ellos, Ed Brubaker pone punto y seguido a su primera "Space Opera" con la Patrulla-X. El genial guionista, además de remover el estado de casi todos los personajes que aparecen en la historia, la sitúa en un punto perfecto, que hace todavía más interesante la posible continuación.

Después de un arranque más o menos pausado, en el que nos presentó a la mayoría de personajes protagonistas y situó la trama en el espacio Shi'ar, Brubaker acelera una vez pasado el ecuador de la historia y desencadena una serie de valientes acontecimientos, que modifican radicalmente la relación que habían tenido hasta la fecha el Imperio Shi'ar y la Patrulla-X. Las alianzas y enlaces resultantes de toda la trama son geniales, y corroboran el hecho de que Brubaker es un maestro a la hora de generar relaciones entre personajes.

Otro punto destacado de la segunda mitad de la historia, es la cantidad de acción que en ella transcurre, provocando en el lector cierta sensación de urgencia y dinamismo en el transcurso de los acontecimientos que se relatan. Así pues, una vez comienzan los enfrentamientos entre las distintas facciones, la historia se precipita hacia su inesperado final de una manera asombrosa, reclamando la lectura de una hoja detrás de otra con avidez desmesurada.

Si a todo lo dicho le sumamos la asombrosa evolución de los lápices de Billy Tan, capaces de regalarnos páginas cargadas de energía ( recuerdo poderosamente el enfrentamiento entre los hermanos Summers, con un Kaos desatado ), nos encontramos con un final de aventura épico, que esta vez sí que está a la altura de los acontecimientos; algo que se echa en falta muchas veces en otros relatos, y que una vez se encuentra, otorga a la aventura la proporción perfecta de emociones que derivan necesariamente en un producto que te deja un muy buen regusto.

Resumiendo, que aunque sí que es verdad que el relato tiene pequeños detalles que no me han gustado, como por ejemplo el hecho de que los Hombres-X no se cambian de ropa en todas las semanas que dura el viaje, o la manía persecutoria del dibujante de colocar siempre a Rondador Nocturno encaramado a cualquier saliente, o la milagrosa recuperación de Xavier después de todo lo sufrido, el resultado final ralla lo sobresaliente... ¡qué contento estoy!.