domingo, 10 de mayo de 2009

Batman: Año 100




Guión: Paul Pope
Dibujo: Paul Pope
Dibujo: José Villarrubia
Título original: Batman: Year 100




La historia que nos propone el laureado Paul Pope, se situa alrededor del año 2039 ( 100 años después de la primera aparición de Batman ), en un futuro oscuro completamente controlado por el Estado. La privacidad brilla por su ausencia, todo el mundo está registrado y observado, y la policía ha dejado de ser un cuerpo amable a disposición del ciudadano, para transformarse en grupos de guerrilleros armados con cámaras en el casco y perros con implantes cibernéticos.batmanaño100

Los “enmascarados” también hace tiempo que han desaparecido, y el rumor de la existencia de un Batman, se mezcla con un asesinato nada claro y provoca una caza al hombre en donde se ven envueltos el nieto de Gordon, Robin y un amplio abanico de secundarios.

Paul Pope nos presenta un Batman que poco tiene que ver con la figura icónica que todos tenemos en mente. El Batman de Pope corre, sangra, suda y sufre para salir airoso de las complicadas situaciones que se le presentan. Además, utiliza un nutrido surtido de cachivaches, y se apoya sobremanera en la ayuda que le prestan tanto Robin ( nada que ver con el muchachito de mallas que conocemos ), como una doctora y su hija. Las infraestructuras de este “nuevo” Batman, no se parecen en nada a las del original; y lejos de las grandes mansiones y los mayordomos, el tránsito de la aventura recorre pisos francos y cloacas, ganchos y cuerdas, puntos y vendas.

batmanpopePaul Pope resucita la imagen misteriosa y terrorífica de Batman de tal manera, que incluso los aguerridos soldados del Estado temen a la figura del murciélago. Batman es el único personaje indocumentado de la ciudad, y luchará con todas sus fuerzas para seguir así.

El dibujo de Pope es grotesco, brusco e impreciso, y aunque sí que es verdad que se adapta bastante bien a la atmósfera oscura de la obra, hay algunas viñetas que son prácticamente indescriptibles. Además, utiliza líneas sólidas y semi-burbujas para interpretar los reflejos y las luces, y en lugar de ayudar, en mi opinión lo que hace es ensuciar más la viñeta y dificultar su visionado.

La ventaja de que el guionista y el dibujante sean la misma persona, se nota a la hora de confeccionar las páginas y elegir las perspectivas que mejor se adaptan a cada situación. De este modo, Pope nos presenta una historia muy bien llevada, que goza de todos los elementos necesarios en un buen thriller y que además queda reforzada de manera notable gracias a su peculiar dibujo.