sábado, 12 de junio de 2010

Caballero Luna nº 2. La segunda... también en la frente








Guión: Charlie Huston
Dibujo: David Finch, Mico Suayan
Tinta: Danny Miki
Título original: Moon Knight vol. 3 (7 a 12 USA )




Hubiendo pasado ya los primeros números que todo buen guionista hijo de vecino aprovecha para presentar al pesonaje, me decidí a darle una segunda oportunidad a este Caballero Luna. Confiaba en que Charlie Huston pudiera sacar algo de provecho a un "héroe", que parte ya de salida siendo uno de los últimos en la parrilla de héroes callejeros. La verdad, es que el guionista no empezó demasiado mal, intentando explicarnos cómo Marc Spector inicia un necesario reclutamiento de compañeros, que deberán de echarle un cable a la hora de pilotar su nave, curar sus heridas físicas y espirituales o ayudarle en la mudanza.

Mejora también un pelín el tono general de la historia, una vez dejamos atrás las páginas rellenas de autocompasión y oscuridad, cuando el Caballero se dedica a lo único para lo que sirve, es decir, salir a la calle y zurrar tipos. Además, hay dos factores que animan un poquitín todo el cotarro, el primero es el cambio de dibujante, y el segundo y más importante, la cada vez más notoria presencia el "El Perfil", con muuucho el personaje más interesante de todos los números y al que más jugo puede sacársele. Perfil tiene la extraña habilidad de averiguar información de las personas con solo mirarlas, poder que utiliza de las más viles maneras y que aporta originalidad a un argumento flojo flojo.

Como decía, el cambio dibujante también ayuda, pues daba la sensación que ni el mismo Finch se creía la historia y su dibujo no destacaba en nada en especial. En cambio Mico Suayan, que tiene un trazo similar al de Azzarello, aprovecha mucho mejor las sombras e imprime una nueva dosis de dinamismo que se me antoja vital para el subsistir de la obra.

Desgraciadamente, el malo seleccionado para la ocasión, me ha parecido igual de patético o más que el anterior. Un personaje completamente absurdo, ilógico e incoherente que no hace más que sumar inconsistencia a la ya de por sí maltrecha imagen del protagonista. Además, la estética semi-gore que luce, no acaba sinó molestándote.

Si el guionista no espavila, como decimos en Cataluña, "li queden poques afaitades" ( le queda poco tiempo). Además el apellido que tiene me viene que ni pintado para decirle: - Huston, tienes un problema.