sábado, 26 de diciembre de 2009

Joker







Guión: Brian Azzarello
Dibujo: Lee Bermejo
Tinta: Mick Gray
Título original: Joker






Después de lo bien que me lo pasé con las lecturas de Lex Luthor: Hombre de acero y Batman/Deathblow: Después del fuego, tenía grandes esperanzas depositadas en este núevo número de la dupla Azzarello/Bermejo, y la verdad, es que me ha defraudado un poquito. Ojo! no digo que no sea una buena historia, con un gran dibujo y bastante recomendable, sinó que pienso que el protagonista podría haber sido cualquier otro personaje del hampa y el argumento no lo hubiera notado en lo más mínimo.

Las otras dos historias de estos genios, creo que daban un enfoque distinto y muy personal de los personajes que trataban, especialmente la de Luthor, y creo que de manera subconsciente esperaba lo mismo de Joker. Es verdad que Azzarello nos propone un Joker completamente separado de la imagen que todos conservamos en la retina, con una estética muy parecida a la que disfrutamos en la película de "Dark Knight", pero precisamente en esta ocasión, creo que se distancia demasiado de lo que yo esperaba del personaje.

La historia viene narrada por un tal Johnny Frost, un matón de segunda que acude a recoger a Joker a la salida de éste de Arkham. A partir de ese momento, Azzarello nos narrará las peripecias en las que se envuelven los dos protagonistas, para intentar recuperar el status quo perdido, que el Joker tenía en las calles de Gotham. Hasta ahí todo perfecto, una idea original que iba a venir acompañada de un gran dibujo. El problema es que, exceptuando la multitud de secundarios reestructurados que nos presenta Azzarello, el argumento no consigue recordar en ningún momento a una historia protagonizada por la némesis de Batman.

Personalmente creo que Joker siempre ha sido tratado como un asesino impredecible, cuya principal preocupación es llevar a cabo la neura que padece en ese momento, y no el conseguir un determinado estatus social o económico. Esta nueva visión que nos propone Azzarello, se centra en reclutar sicarios, amasar dinero y gobernar los bajos fondos de la ciudad, dejando en segundo plano el odio hacia Batman.

Sí que me han gustado las revisiones que propone Azzarello de personajes como Pingüino, Enigma o Harvey Dent, y por supuesto, el dibujo de Lee Bermejo sigue rayando a un gran nivel, aunque el entintador le hace un flaco favor en algunas de las páginas.

En resumen, una historia negra que hubiese podido formar parte tranquilamente de las sagas 100 balas o Criminal, y que en esta ocasión aprovecha la figura y el tirón mediático del Joker , para labrarse un hueco privilegiado.