jueves, 13 de noviembre de 2008

Lobo: Año Uno. No sé que tiene Lobo que siempre entretiene, como el libro de Petete.






Guión: Alan Grant
Dibujo: Carl Critchlow
Color: Carla Feeny
Título original: Lobo annual 3 USA





Ayer comí en casa de mis queridos padres y descubrí por azar, en el fondo de mi antiguo armario , una gran cantidad de cómics de mis años mozos. Creo recordar que los guardé allí en algún momento en el que mis viejas estanterías estaban al límite, con la intención de recuperarlos una vez pudiera colocarlos debidamente. Enseguida me llamó poderosamente la atención un ejemplar del cazarrecompensas más macarra de la historia del cómic. No es que tuviera la portada más llamativa o los autores más reputados, sinó que su título " Año Uno " me atrayó debido a que no hacía mucho que había releído el de Batman. Evidentemente no son historias comparables, mientras que el orígen del "señor oscuro" pretende ser una historia seria y rigurosa, los inicios de Lobo son tan rocambolescos como todo su deambular.

Alan Grant nos ofrece una historia sin pretensiones, fresca y divertida que narra los inicios del " hombre ". De este modo asistimos a escenas tan surrealistas como el nacimiento de Lobo, su primera comida o incluso sus primeros trabajos. El punto interesante del argumento lo encontramos en el echo de que podremos conocer al único individuo que ha sido capaz de patear el culo al czarniano... por el momento. Como no podía ser de otra manera, Lobo rastreará a través de todos los mundos y tiempos necesarios al único ser que le ha vencido, hasta que pueda dar con él y darle lo que se merece.

Como todas las historias de Lobo, está repleta de acción, de gags graciosos, de tecnología extraterrestre y de individuos deformes y depravados repletos de rugosas venas. En definitiva un gustazo para los sentidos y un 10 en entretenimiento.

El dibujo corre a cargo de Carl Critchlow que hace un trabajo más que correcto. Bien es verdad que en mi modesta opinión, el nombre de Bisley debería de ir siempre ligado al de Lobo, dibujante que creo plasma a la perfección la esencia del personaje; pero en todo caso Critchlow, al que se le nota una gran influencia de Bisley, cumple de manera más que suficiente con la tarea. De echo me ha gustado más que la mayoría de los dibujantes que he sufrido hasta la fecha.

Creo que intentaré completar mi colección de Lobo, pues no hay hasta la fecha ningún número que no me haya gustado. Este cómic además, destila un olor peculiar que me recuerda a esos primeros cómics que compraba en la librería del pueblo, y que por ser los únicos que podía permitirme, releía una y otra vez. Ay! que tiempos, ay! que olor, olor a cómic.