lunes, 10 de mayo de 2010

Los Muertos Vivientes. Días pasados. Vol. 1








Guión: Robert Kirkman
Dibujo: Tony Moore
Tinta:
Tony Moore
Título original: The Walking Dead. Days gona bye




Hacía ya tiempo que leía buenas referencias sobre este cómic. Al parecer a todo el mundo le gustaba la labor que estaba llevando a cabo Kirkman, con la manera de explicar historias de zombies que tiene Romero en sus películas, pero con todo el tiempo del mundo. Si he de ser sincero, varias veces descarté la compra de este cómic por el simple hecho de que es en blanco y negro, pero a la enésima crítica positiva que leí, tuve que saciar mi curiosidad y acabé comprándolo. Supongo que la mayoría ya lo habrá leído, de echo en el Saló del Cómic de este pasado fin de semana ya rulaba el número diez de la colección, pero aún así me he decidido a hacer la reseña por si queda algún despistadillo como yo, para que sepa con la mayor exactitud posible qué va a encontrarse.

El cómic arranca como la película "28 días después", cuando el protagonista, Rick, despierta en un hospital y se da cuenta de que está completamente solo. El pueblo en el que vive está infestado de zombies, y decide escapar y viajar a la ciudad de Atlanta donde supone que podrá encontrar a su familia ( mujer e hijo ). El viaje, la llegada a Atlanta, y el descubrir a un pequeño grupo de refugiados que viven a las afueras será también muy rápido. Sorprendentemente, su mujer e hijo están con los refugiados y todos deciden quedarse a esperar a que el gobierno resuelva la situación y les preste ayuda. A partir de ahí, la infección zombie pasa a un segundo plano, y la historia se centra en las relaciones entre los refugiados, y cómo las prioridades de todos ellos han cambiado enormemente desde el desastre. Kirkman nos explicará cómo se organizan, qué comen, donde se lavan, y toda una serie de rutinas que siguen escrupulosamente con la intención de seguir vivos.

Sin lugar a dudas, el punto fuerte de la historia radica en la manera en que tiene el autor de tratar las relaciones entre los protagonistas, las distintas personalidades de cada uno de ellos, y el papel que desempeñan en el grupo. Chapeau para las dos sorpresas finales, y para lo bien que es capaz de transmitirnos el dolor y la frustración en cada uno de ellos.

La excusa para poder reunir a este grupo de personas, generarles tensión y evolucionarlos a partir de ahí, son los zombies, que dan un toque fantástico-terrorífico y generan rápidamente la sensación de desesperación adecuada. Además permiten generar escenas gore fácilmente, que evidentemente caen bien en una historia de muertos vivientes, y que endurecen el relato.

Sinceramente creo que es un buen cómic, tiene momentos geniales como por ejemplo la manera de resolver la situación creada con la mordedura de un zombie a uno de los refugiados, o el final tan inesperado; pero también tiene escenas bastante típicas ( por ejemplo la mordedura que os comentaba ) y en algún momento de la historia, como al principio, las cosas pasan muy rápido y enseguida Rick se encuentra con su familia ( otra cosilla que no me ha gustado ).

Comentario aparte merece la excelente labor de Tony Moore, que rubrica unas páginas repletas de detalle, es genial dibujando las expresiones y caras humanas y además hace unos zombies magníficos y muy variados. Es tan bueno que hizo que me olvidara de que lo que estaba leyendo no tenía color.

De momento ya me he comprado los dos volúmenes que siguen a éste, a ver si es verdad que Kirkman es un maestro en cuanto a evolución de personajes se refiere, pues en lo que respecta a generar interés, aprueba con buena nota. Espero vuestras opiniones.