domingo, 29 de noviembre de 2009

Manhunter nº 8 a 10. ¡Campaaana y se acabó!







Guión: Marc Andreyko
Dibujo: Diego Olmos, Javier Pina
Tinta: Fernando Blanco
Título original: Manhunter 22 a 30 USA






La buena sensación que me causó el número siete de la colección, se refrendó completamente en el número ocho, que además de servirnos una excelente conclusión a la trama "Cháchara psicológica", también nos ayudó a conocer un poquito más de los orígenes de Kate Spencer. Fue a partir de de estas dos notables historias, que empezó un descenso en la calidad de las historias que llevó a la cancelación de la colección poco después. La verdad, es que si analizo fríamente los ingredientes que hicieron de Manhunter una historia de mi agrado, me doy cuenta de que han ido evolucionando bastante bien durante todos los números que ha durado. La vida privada de Kate, la relación de Cam con Dylan, la inclusión de la figura de Obsidian, fueron aciertos de Andreyko que sirivieron para humanizar la colección y que facilitaron sobremanera que cogiera cariño al personaje. Además, exceptuando las últimas páginas del número diez, el dibujo siguió corriendo a cargo de Javier Pina, de manera que la dupla de creadores del personaje aguantaron durante todos los números de la colección, detalle que me parece imprescindible para que una historia se consolide y acabe funcionando. Dicho lo cual, lo que creo que se cargó la colección fueron dos cosas, primero la falta de originalidad en la trama principal, en la que volvía a repetirse una situación con un juicio de por medio, que si bien había funcionado muy bien en las anteriores ocasiones, en ésta estaba destinada al fracaso por la reiteración del argumento y la mala elección de los personajes secundarios. Y la segunda sería la desubicación del personaje protagonista, al que en estos últimos números se le rodea de demasiados súpers, anulando así algunas de las características que lo hacían atractivo.

Siempre he comparado a Manhunter con otros héroes urbanos como Daredevil o Castigador; y de siempre he tenido la sensación de que la inclusión de supers en las aventuras de dichos héroes, les resta tal protagonismo que dejan de ser el personaje principal, para volverse un mero muñeco cargado de defectos que deben ser perdonados o ignorados por el súper en cuestión.

La sensación que me queda después de la cancelación de la colección, es que Andreyko y Pina plantaron el árbol en el sitio correcto, lo abonaron con todo lo necesario para que se hiciera grande y hermoso, pero una vez vino la primera ventada, no supieron que hacer y siguieron con el mismo abono hasta que el árbol fué volviéndose mustio y acabó muriendo. Es una lástima porque la caracterización de este Manhunter era soberbia, se había conseguido también generar una serie de secundarios que podían dar mucho juego, pero no se supo rematar la faena, y he de confesar que este último número español llegó a aburrirme por momentos. En fin, mi cuenta corriente lo agradecerá.