sábado, 9 de octubre de 2010

Batman: El Rastro de la Pólvora








Guión: Ann Nocenti
Dibujo: Ethan Van Sciver
Título original: Batman/Catwoman: Trail of the Gun





Demasiadas veces nos hemos estremecido con la noticia de alguna matanza protagonizada por un joven armado hasta los dientes. Han sido ya muchas las ocasiones, en las que al ver las imágenes por televisión, uno no puede dejar de preguntarse cómo es posible que todavía sigan sucediendo tamañas calamidades. En Europa nos resulta extraño el concepto de "supermercado de armas", nos es difícil imaginar a alguien levantándose una mañana y pudiendo ir a comprar cualquier arma esgrimiendo sólo la mayoría de edad. Al parecer en América es de lo más normal, aunque últimamente sea un tema que gana polémica paso a paso. Así pues Ann Nocenti, que se caracteriza por escribir guiones cargados de denuncia, pone nuevamente el dedo en la llaga acercándonos este atemporal debate mediante la figura del Hombre Murciélago. Lo escalofriante del tema, es que la fantástica aventura que nos propone, tiene demasiado regusto a real.

El argumento-excusa que nos propone Nocenti, es la invención de una nueva arma cuyos proyectiles buscan a su objetivo, de manera que es imposible errar un tiro. Enseguida los principales frabricantes de armas querrán hacerse con ella, así como todo delincuente que se precie o ladrón sediento de fama y dinero. Es ahí en donde se erige la imponente figura de Catwoman, que competirá con las demas bandas de criminales de Gotham para hacerse en el mayor de los tesoros y poder demostrar así que es la auténtica reina de los ladrones. Evidentemente no lo tendrá nada fácil, pues a la ya distinguida competencia deberá de añadir al maestro de detectives, que procurará hacerse con el arma con el fin de que llegue a malas manos.

Nocenti nos sitúa en un estado de nerviosismo social, que provoca que las calles de Gotham se vuelvan más inseguras si cabe, pues mientras la mitad del Hampa intenta hacerse con la famosa arma, la otra mitad almacena armamento con el fin de poder combatirla. Todo ello regado con la reapertura del eterno debate sobre la facilidad en la tenencia de armas en América, y salpicado con ejemplos de desastres domésticos en tal sentido, que bien podríamos haber escuchado delante de nuestros televisores. Así pues la historia de Ann Nocenti nos empuja a una seria reflexión sobre la segunda enmienda de la Constitución de los Estados Unidos, que defiende el derecho de cualquier ciudadano americano de poseer un arma que le permita defenderse.

Es importante destacar, que la total protagonista del tomo es Catwoman, y que Batman juega un papel secundario, actuando más como un símbolo que entrando directamente en la trama. El apartado gráfico es responsabilidad de Ethan Van Sciver, autor que ya me cautivó en Green Lanter: Renacimiento, y que acaba de enamorarme gracias a este tomo. Dejando de lado el echo de que dibuja a la mejor y más sexy Catwoman que he visto nunca, es un artista de las expresiones faciales, tremedamente detallista en las viñetas y además muy arriesgado y espectacular en algunos planos. Definitivamente ha nacido para dibujar .... ....y especialmente a Catwoman.