miércoles, 8 de octubre de 2008

La Última Historia de los Cuatro Fantásticos







Guión: Stan Lee
Dibujo: John Romita Jr.
Tinta: Scott Hanna
Título original: The Last Fantastic Four History






Nunca me han gustado demasiado las historias que pretenden hablar sobre el final de un grupo. De echo no soy especial amante de todo tipo de historia que salga de la continuidad normal de una colección. Puede que los únicos cómics que seguían esta premisa y que llegaron a gustarme un poco fueron los "What if". En todo caso, esta "Ultima Historia de los Cuatro Fantásticos" cuenta con un par de alicientes enormes. El primero, que posiblemente sea la última historia guionizada por Stan Lee, y el segundo el formidable dibujante que acompaña en esta ocasión al padre de Marvel.

Lo bueno del cómic es que destila sencillez a raudales. Stan Lee nos propone un fin de los 4F sin complicarse demasiado y esgrime el motivo por el que más posiblemente el cuarteto colgaría las mallas de una vez por todas, encontrarse con una amenaza que les supere. La trama es bastante lineal y le sirve a Lee para presentar en unas pocas páginas a los personajes y situación más familiares de los 4F. De este modo podemos disfrutar de las visitas de Namor, Estela Plateada, Inhumanos, Galactus y Vengadores; y también asistir a un viaje por el espacio en busca de la solución al terrible problema. Quizá lo único que he echado en falta es poder husmear por última vez la Zona Negativa.

El final es totalmente americano, pero no por ello deja de ser agradable y te da la sensación de que despides a alguien que ya lo ha dado todo. ( situación parecida a la que tuvimos los culés con la marcha de Ronaldinho, ... si se me permite el símil ).

Para ser sincero, no obstante, fué la segunda premisa la que más pesó en mi decisión de adquirir este cómic, y es que John Romita Jr. es un dibujante formidable, capaz de transformar en prácticamente imprescindible cualquier obra en la que trabaje. Su estilo de dibujo sólido y detallista me tiene enamorado, cosa que causa algún que otro estrago en la economía familiar, pues no soy capaz de dejar de comprar un cómic que contenga su nombre en la tapa. ¡Ay! qué vicio. En todo caso, para que veais que no soy un fanático de Romita, comentar que no me ha gustado la manera en que dibuja al Vigilante. Le sobra papada y le falta cabeza.