miércoles, 21 de septiembre de 2011

Los Exterminadores 1 y 2. De más a menos...








Guión: Simón Oliver
Dibujo: Tony Moore
Color: Brian Buccellato

Título original: The Exterminators (1-10 USA)





Curioso planteamiento y mejor idea, fueron los que provocaron que el primer número de Los Exterminadores, resultara tremendamente fresco y atractivo. Utilizar por fin a los insectos como amenaza, me pareció muy original, y pensé que podría dar mucho juego. Además, el equipo de exterminadores gozaba de varios arquetipos interesantes, entre los que destacaba el protagonista, un expresidiario que acababa de salir de la cárcel y empezaba a trabajar precisamente, en la empresa de la pareja de su madre.

También me gustaron mucho las variantes argumentales, que proporcionaban los efectos secundarios del DRAXX, el líquido que los exterminadores utilizaban para matar cucarachas, y que además también sirvió para enfocar y arrancar el segundo volúmen. Y es en ese punto en el que la historia pierde energía, pues mientras "Una vida bicha" resultó original, con escenas impactantes, diálogos jocosos y un buen final, el segundo volúmen ("Insurgencia") no destaca prácticamente por nada. Evidentemente pierde una gran capacidad de sorpresa, sobre todo porque el autor elige al mismo tipo de bichos como protagonistas. Cosa que me pareció extraña, teniendo en cuenta la gran cantidad de insectos diferentes e interesantes, que hubieran podido protagonizar la aventura. De echo, da la sensación de que ni el mismo autor barajaba la posibilidad de escribir una serie larga, y que intenta cerrar en esta segunda tanda de números, todos los semi-flecos que dejó pendientes en el primer volúmen. De este modo asistimos a la explicación precipitada del origen de la empresa, y a un final soso y parecido al del primer volúmen. Por lo demás, todo deambula entre historias sin ningún tipo de interés, sobre las vidas privadas del protagonista, su ex-pareja y su novia actual. Prácticamente no asistimos a ninguna escena llamativa, y todo queda reservado para un final, que como dije, resulta repetitivo.

El dibujo corre a cargo de Tony Moore, al que recordaba con especial cariño del primer número de Los Muertos Vivientes, cómic en el que creo realizó su mejor trabajo hasta la fecha. Además, en Los Exterminadores tampoco tiene grandes oportunidades para lucirse, y aunque algunas páginas las exalza con gran cantidad de detalle en las viñetas, el conjunto de la obra pasará a formar parte de ese grupo ( cada vez mayor ) de cómics que olvido con facilidad.