Me ha llegado a las manos una recopilación de las mejores láminas/cartoon de la historia. Aquí os dejo unas cuantas, para que veáis que el cómic puede utilizarse también como una potente e inteligente herramienta de crítica.
En breve, más.
Me ha llegado a las manos una recopilación de las mejores láminas/cartoon de la historia. Aquí os dejo unas cuantas, para que veáis que el cómic puede utilizarse también como una potente e inteligente herramienta de crítica.
En breve, más.

Guión: Joss Whedon
Dibujo: John Cassaday
Color: Laura Martin
Título original: Astonishing X-Men Vol.1 (22 a 24 USA) y Giant Size Astonishing X-Men Vol.1 nº 1
El segundo punto triste viene marcado por el final de historia que nos propone Whedon, con un personaje al que tengo enorme cariño, padeciendo un futuro más que incierto, después de haberse erigido como una pieza fundamental en el desarrollo y final de la aventura. Si bien todos los acontecimientos acaecidos, desembocaban de manera casi irremediable en que el echo que os comento acabara sucediendo, la certeza del suceso no lo hace menos doloroso o triste. Y aunque desgraciadamente en el mundillo comiquero, parece que nada llegue a ser para siempre, Whedon ha demostrado sobradamente que bajo su mando todo es posible, con lo cual no albergo muchas esperanzas de que la situación revierta.
La tercera, y quizá más dolorosa, de las noticias, es la del adiós difinitivo de la dupla de creadores de tan magnífica historia. Los compromisos profesionales de ambos, les impedirán dirigir la tercer parte de Astonishing, y serán Warren Ellis y Bianchi los que tomen el relevo. "A priori" dos nombres de garantía que tendrán la difícil misión de competir con una obra maestra del cómic moderno.En esta vida todo vuelve, las modas, las canciones, los estilos, los discursos, el ajo…, todo acaba tarde o temprano por repetir. Incluso, algunos vuelven con la parienta, sólo cabe esperar y desearles que la parienta vuelva tal y como se fué, y no como nos proponen en Crazies.
¿Os suena el protagonista? …. Sí, si, no hace mucho que estaba infectado



Guión: Joss Whedon
Dibujo: John Cassaday
Color: Laura Martin
Título original: Astonishing X-Men Vol.1 (19 a 21 USA)



Hay dos cosas que me han quedado completamente claras después del visionado de la esperadísima Avatar. La primera es que James Cameron ha vuelto, doce años después, a revolucionar el medio tal y como hizo con sus anteriores éxitos. La diferencia entre esta ocasión y la mayoría de las anteriores, es que Avatar no es precisamente un ejemplo de originalidad, sino que solamente destaca por lo impresionantes que son sus efectos especiales. Dicha espectacularidad, no obstante, sólo se disfruta al 100% si vemos la película mediante la tecnología 3D y las gafas. La segunda, es que a poco que pase un poco el tiempo, Avatar se recordará solamente porque fue la película que dio una nueva vuelta de tuerca a la utilización de efectos especiales en el cine.
Recuerdo perfectamente cuando vi por primera vez Terminator 2, quedé completamente impresionado tanto por las innovaciones tecnológicas, como por la historia. Y esa simbiosis perfecta es lo que ha hecho que la película pase a ser un referente de la ciencia ficción. Lamentablemente, creo que no pasará lo mismo con Avatar, pues la historia que nos cuenta Cameron en esta ocasión, es de esas que tanto gustan al gran público y que se repiten continuamente. Enseguida que empezó la película, y dejando siempre muy claro que es completamente espectacular, supe cómo terminaría; supe que no habría nada en el guión que me sorprendiera, y supe que tendría que conformarme con abrir bien los ojos e intentar captar el mayor número de fotogramas posible, pues la peli no es nada más que una sucesión de escenas bellísimas, colores extremadamente vívidos, y escenas de acción muy bien conseguidas. Los paisajes de Pandora son geniales, y la mayoría de las criaturas que aparecen están muy trabajadas y son bastante creíbles, aunque confieso que me costó un poco acostumbrarme a una estética tan diferente y radical.
La historia me recordó poderosamente a Bailando con Lobos por varios motivos, desde el parentesco evidente de los aliens con las tribus indias, a los diferentes estadios que van pasando los personajes durante el transcurso de la trama. El hecho de que recuerde a películas como la que os he comentado, es evidentemente una buena noticia, ya que nos asegura un desarrollo y final a gusto de todo el mundo, aunque signifique una pequeña tara de originalidad.
En todo caso, y dicho lo dicho, evidentemente es una película que tiene que verse, y que recomiendo encarecidamente que vayáis a ver al cine. Además, si el sueldo os lo permite, la película gana enteros en espectacularidad si se visiona en 3D. Confieso que es la primera peli que veo con las gafas, y aunque los primeros minutos me costó un poco acostumbrarme, después disfruté como un enano.
Es de obligada mención reseñar la perícia que tiene dicho guinista para sacar partido de cada uno de los personajes que utiliza. Por ejemplo, el número cuatro es un perfecto almanaque de los recursos de Kitty, personaje al que sí que tenía cariño, pero que no daba la importancia que puede llegar a tener en una situación de combate. El intercambio de golpes que mantienen la señorita Pryde y Emma es soberbio, y aunque parezca mentira, creo que Whedon da una nueva vuelta de tuerca a la manera en que Kitty es capaz de sacar partido a sus impresionantes habilidades.
Además de grandes dosis de acción, en estos números también se nos ralata la paulatina recuperación de los Hombres-X, empezando por la normalización de las situaciones tan cómicas a las que se habían sometido a Lobezno y Bestia, y finalizando por el escalofriante regreso del líder, que protagoniza varias de las páginas más desconcertantes de la historia. Si a todo ello le sumamos los avances en el plan del Club Fuego Infernal, y la llegada al Instituto de Ord, su aliado y perseguidores, todavía no sé porqué en lugar de seguir escribiendo, no me voy corriendo a leer el siguiente número.
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Guión: Marc Andreyko
Dibujo: Diego Olmos, Javier Pina
Tinta: Fernando Blanco
Título original: Manhunter 22 a 30 USA
"Cháchara psicológica", también nos ayudó a conocer un poquito más de los orígenes de Kate Spencer. Fue a partir de de estas dos notables historias, que empezó un descenso en la calidad de las historias que llevó a la cancelación de la colección poco después. La verdad, es que si analizo fríamente los ingredientes que hicieron de Manhunter una historia de mi agrado, me doy cuenta de que han ido evolucionando bastante bien durante todos los números que ha durado. La vida privada de Kate, la relación de Cam con Dylan, la inclusión de la figura de Obsidian, fueron aciertos de Andreyko que sirivieron para humanizar la colección y que facilitaron sobremanera que cogiera cariño al personaje. Además, exceptuando las últimas páginas del número diez, el dibujo siguió corriendo a cargo de Javier Pina, de manera que la dupla de creadores del personaje aguantaron durante todos los números de la colección, detalle que me parece imprescindible para que una historia se consolide y acabe funcionando. Dicho lo cual, lo que creo que se cargó la colección fueron dos cosas, primero la falta de originalidad en la trama principal, en la que volvía a repetirse una situación con un juicio de por medio, que si bien había funcionado muy bien en las anteriores ocasiones, en ésta estaba destinada al fracaso por la reiteración del argumento y la mala elección de los personajes secundarios. Y la segunda sería la desubicación del personaje protagonista, al que en estos últimos números se le rodea de demasiados súpers, anulando así algunas de las características que lo hacían atractivo.
Siempre he comparado a Manhunter con otros héroes urbanos como Daredevil o Castigador; y de siempre he tenido la sensación de que la inclusión de supers en las aventuras de dichos héroes, les resta tal protagonismo que dejan de ser el personaje principal, para volverse un mero muñeco cargado de defectos que deben ser perdonados o ignorados por el súper en cuestión.
El primero de estos dos números, es en mi humilde opinión, un ejemplo perfecto de como psicoanalizar a un personaje. La tensión que genera Joss Whedon desde la primera página (tensión que contiene una extraordinaria tilde sexual), aumenta página a página hasta llegar a un final espeluznante. El autor se ceba prácticamente durante las veintidós páginas del número, en la figura del líder por antonomasia de la Patrulla-X, analizando momentos tan importantes de su vida como la vez en que perdió la virginidad o el momento en que fue proclamado lider de los Uncanny. Por cierto, me ha parecido muy curiosa la observación que hace Scott a Jean, sobre el color de "todo" el cabello de su cuerpo. En todo caso, y dejando temas tan picantes a parte, las aseveraciones que Emma utiliza para abofetear, si se me permite la metáfora, a su consorte, son tan rebuscadas y ciertas al mismo tiempo, que han conseguido que me destape frente al ingenio de Whedon.